domingo, 12 de octubre de 2014

Chile en el mundo cartonero

Si bien solo once años han transcurrido desde su invención en Argentina en 2003, la técnica editorial cartonera se ha transformado en un verdadero fenómeno internacional, cuya presencia global es una de sus características más importantes y valiosas. Hoy en día, se pueden encontrar editoriales cartoneras en más de cien países y en casi todos los continentes del mundo. Hay noventa y ocho editoriales cartoneras  en América Latina, dieciocho en Europa, dos en África, tres en Estados Unidos, y una en Asia. Ahora, quiero enfatizar que es increíblemente difícil conocer el número exacto de editoriales cartoneras en el mundo por varias razones. Yo llegué a los datos que cito hoy hace más o menos seis meses cuando por última vez intenté contar todas las editoriales del mundo, identificando su año de fundación y su país de origen. Busco que ustedes me ayuden a complementar y clarificar la información que tengo y/o que requiere de corrección.

Dentro de este mundo cartonero, Chile se ha establecido como un productor distinto. Doy algunos ejemplos de por qué creo esto: 1) Según las investigaciones de la académica Ksenja Bilbija, Chile cuenta con la tercera editorial cartonera fundada en el mundo, Animita Cartonera, que se fundó en Santiago en 2005; 2) Dentro de una red internacional de editoriales no muy sólida, la familia cartonera chilena es cada vez más organizada y más movilizada—como el primer y el segundo encuentro de editoriales cartoneras en Chile pone en evidencia. Hasta donde yo sé, fuera de los dos encuentros cartoneros en Chile, solamente ha habido otro evento semejante, en Estados Unidos en 2009 y que fue organizado por académicas norteamericanas y no por las cartoneras mismas; 3) y más importante, es que cuenta con la segunda cantidad más alta de editoriales cartoneras por país en todo el mundo —sólo sobrepasado por México, país que cuenta con veintiocho.  

El rol líder que Chile ha asumido en el panorama internacional cartonero me hace preguntar: ¿Por qué? ¿Por qué esta técnica especial de producir libros ha encontrado en Chile una tierra tan fértil para su crecimiento y desarrollo? Esta ponencia intentará ofrecer algunas posibles respuestas a estas preguntas, situando las editoriales cartoneras chilenas dentro del contexto histórico contemporáneo de la industria editorial en este país, y explicando su relevancia cultural respecto a la situación política y económica del Chile post-dictatorial. Específicamente, ofreceré algunas hipótesis de cómo la experiencia particular de la dictadura militar en Chile—incluyendo las políticas culturales que impuso, los cambios en la cultura literaria que efectuó, y las consecuencias económicas de ella, que hasta hoy en día siguen vigentes—hizo que el espíritu cartonero y su práctica hayan recibido tanto entusiasmo y relevancia cultural en el Chile actual. 

Ahora, las hipótesis posibles:

1)      El IVA en Chile: En 1977, el régimen dictatorial estableció un impuesto de 20% al valor agregado a todas las ventas de libros. Hoy en día el IVA en Chile es de 19%, hecho que muchos ven como un fuerte inhibidor contra la compra de libros en Chile, causante de un público lector pequeño. El IVA al libro en Chile no es solamente el más alto de toda América Latina, es el más alto de todo el hemisferio occidental y uno de los más altos del mundo. Según las cifras más recientes del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (entidad de la UNESCO), en 2012, el único país que tiene un IVA al libro más alto que Chile es Dinamarca cuyo IVA es de 25%. Otros países en América Latina con altos IVAs son Bolivia (13%) y Guatemala (12%). Portugal y España también cuentan con IVAs relativamente altos, 6% y 4% respectivamente. Los siguientes países no tienen un impuesto al valor agregado al libro: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela, y Estados Unidos. Estas cifras muestran claramente cómo las políticas de venta del libro en Chile no siguen las normativas de la región, y son obviamente una razón importante por la cual el deseo público por los libros baratos es muy alto en Chile. En consecuencia, la cantidad de editoriales cartoneras que responden a esta demanda por producir libros baratos es también muy alta. A la vez, el hecho de que México y Argentina no tengan IVA al libro pero sí muchas editoriales de cartón, requiere que sigamos buscando otras explicaciones del por qué esta técnica de la producción ha sido tan atractiva para tantos Chilenos. 

2)      El reciclaje de libros en cartón: Desafortunadamente, los ataques al libro por parte del régimen militar en Chile no se limitaron al IVA. Entre los años 1973 y 1983 el estado aprobó e implementó una serie de bandos militares que censuraron toda producción cultural, comunicativa y expresión pública. Aún después de la eliminación de las leyes de censura directa, el régimen siguió aterrorizando y amenazando al mundo del libro realizando allanamientos a lugares de producción de libros, a librerías, y también a casas privadas; los militares secuestraron libros encontrados en estos lugares y los quemaron en público. Estos allanamientos frecuentes y sistemáticos crearon una cultura del terror respecto al libro Chileno y la depresión de su valor social y económico. En consecuencia, fue muy común en aquel entonces reciclar el libro en materia prima. El historiador del libro chileno Bernardo Subercaseaux ha reportado que durante la dictadura muchos libros fueron “adquiridos por papeleros, para ser revendidos por kilo a las industrias manufactureras de papeles y cartones,” (209). Él describe esta situación como una “resurrección al revés, en que fenece el alma del libro para resucitar su cuerpo”. Es decir, que en Chile, la experiencia de dictadura militar creó una relación especial entre el libro y el cartón, ya que muchos libros bajo dictadura fueron destruidos y convertidos en cartón. Las editoriales cartoneras en el Chile de hoy revierten esa supuesta “resurrección al revés” (209) para re-convertir el cartón en libro y, consecuentemente, re-animarlo como un bien simbólico con valor social. Dos cartoneras chilenas hacen referencia a este contexto histórico de la relación entre cartón-y-libro a través de los nombres con que se bautizaron. Animita Cartonera, primera cartonera en Chile y tercera en el mundo, invoca el concepto de la muerte en su nombre ya que las animitas son pequeños santuarios colocados en las carreteras para recordar a personas fallecidas en accidentes automovilísticos. Pero la palabra “animita” viene de “ánima,” o “alma,” que es obviamente una referencia también a la vida, a la vida que la literatura da al cartón por convertirlo de un soporte puramente económico, a un depósito de historia, costumbres y valores culturales. La Fonola Cartonera también cita el papel social que asumió el cartón durante los años de dictadura, no con respecto al libro sino a las políticas de servicios sociales implementadas por el régimen. Bajo dictadura, la “fonola” se conocía como soporte material que el estado les dio a habitantes de poblaciones para ayudarles a reparar los techos horadados de sus casas. Este uso del cartón muestra el desprecio que tenía el régimen hacia los pobres; el reciclaje de los libros en cartón muestra de manera semejante el desprecio que también tenían los militares para los libros y la lectura. Al citar este contexto histórico en su nombre, La Fonola Cartonera señala cómo las editoriales cartoneras en Chile revierten algunos de los efectos negativos de la dictadura en este país.

3)      La producción ilegítima del libro en Chile: La censura cultural en Chile bajo dictadura, y el ataque específico del régimen al libro produjeron—sin intención e irónicamente—formas no legítimas y hasta ilegales de producir y difundir la literatura y los libros. Eso se ve principalmente en la producción de revistas literarias y libros-objetos hechos en casa y en talleres literarios clandestinos a través de todo el país. El método de autoeditar libros dependía de la tecnología que en aquel entonces se encontraba en casa y en oficinas—específicamente el mimeógrafo. Jorge Montealegre, poeta y periodista quien produjo una revista autopublicada titulada La Castaña, describe el fenómeno de autoproducción literaria como marginalizado dentro del ámbito cultural de los años de dictadura. Dice: “[Q]uisimos ser legales, pedimos autorización para circular, pero no la obtuvimos. (Es que había Dictadura amigos)” (Eloy, 68). Con esta cita, vemos que los productores de estas publicaciones autoeditadas sabían que no tenían permiso autorizado para circular sus textos hechos de manera artesanal, pero que lo hacían igual como protesta política contra un gobierno que ellos veían como aún más ilegítimo que sus propios textos.  
Presento este contexto histórico como pretexto del proyecto editorial cartonero actual en Chile, para proponer que muchas de las cartoneras chilenas siguen en este mismo espíritu rebelde, contestatario y sumamente artesanal. Me imagino que para ustedes, productores de libros hechos a mano, usualmente en casa, y con tecnología básica y accesible a la mayoría del público, las semejanzas materiales entre el método de autoeditar una revista o libro-objeto bajo dictadura, y la edición de un libro de cartón quedan claras. Además del proceso de producción material que comparten estas dos instancias en la historia editorial chilena, ambas también comparten una apreciación por la cultura ilegítima como crítica pública a un sistema injusto y antidemocrático.  La legalidad de las obras cartoneras varía entre editoriales, algunas optando por registrar sus obras bajo Creative Commons o CopyLeft, otras optando por editar y circular obras por las cuales no tienen derechos oficiales. A pesar de estas diferencias, la gran mayoría de las editoriales cartoneras chilenas no registran sus libros con el ISBN, como exigen las leyes y políticas promovidas por el estado, y hasta donde yo se, ninguna de ellas respeta la ley del IVA en sus ventas de libros. También, hasta donde yo se, sólo hay una editorial cartonera chilena registrada como sociedad anónima. Este espíritu rebelde y no conformista también protesta contra un sistema injusto y antidemocrático, pero en vez de un régimen militar, ahora es el modelo neoliberal, resultado del régimen militar, el que estructura la industria editorial en el Chile actual, y que construye el libro como un bien económico más que un bien social. No quiero decir que el neoliberalismo no domine las industrias editoriales de otros países ni que el valor social del libro no sea amenazado en otros lugares fuera de Chile. Pero como el académico Luis Cárcamo-Huechante ha señalado, la importación tan directa, tan intencional y tan sistemática del neoliberalismo en Chile por parte de la dictadura militar ha hecho que la experiencia neoliberal chilena sea distinta a la de otros países en América Latina y en el mundo. Creo que el caso especial del neoliberalismo en Chile ha generado que la crítica y la protesta que la técnica editorial cartonera produce contra este sistema anti-democrático se haya desarrollado tanto en este país y de forma tan activa y organizada.

4)      El acceso equitativo a la cultura: El estado Chileno ha hecho que la cultura en general haya sido un componente fundamental en su proceso de re-democratizar el país. El estado ha construido lo que ha llamado la “nueva institucionalización cultural” que es una red de entidades estatales y civiles, que escribe e implementa políticas y programas que tienen como propósito democratizar la cultura nacional. Si analizamos las políticas y programas de esta nueva institucionalización cultural, vemos que el acceso equitativo a la cultura, tanto a los modos de producción cultural como a los objetos materiales culturales, es una meta principal del estado en el nuevo período democrático. Las iniciativas que se han puesto en marcha para lograr esta meta no siempre han resultado como se esperaba. Con respecto al acceso equitativo a los modos de producción cultural, tenemos el ejemplo específico del FONDART, programa a través del cual muchos proyectos artísticos han sido financiados por el estado, haciendo posible la producción artística. En los últimos años el estado ha decidido que financiar los proyectos artísticos no necesariamente resulta en el mejoramiento ni diversificación del arte nacional y, en consecuencia, ha disminuido los fondos disponibles al público. Otro ejemplo complicado es que al mismo tiempo que el estado intenta hacer la cultura más accesible a todos, también aprueba políticas que apoyan la comercialización del libro y el fortalecimiento del derecho de autor. Este último ha sido una prioridad de la nueva institucionalización cultural bajo casi todas las administraciones estatales durante el nuevo período democrático.

El modelo cartonero de producir y difundir los libros responde a estos problemas y contradicciones. En primer lugar, la producción del libro en cartón es realmente accesible a todos los ciudadanos, sin tener que solicitar fondos públicos. Segundo, ya que los costos de hacer un libro de cartón son tan bajos (significativamente inferiores en comparación con la imprenta industrializada) también lo son los precios de venta, haciendo que los libros de cartón sean accesibles a un público lector muy amplio. Tercero, creo que las campañas estatales de proteger el estatus del libro como propiedad privada con uso y circulación restringidos, han contribuido a la popularidad de las editoriales cartoneras en Chile como una forma más libre de fomentar el libro y la lectura.

5)      La literatura como requisito para la redemocratización del país: Dentro de las iniciativas de la nueva institucionalización cultural en general, el libro y la lectura en específico se han destacado como requisitos fundamentales para la redemocratización del país. El estado ha argumentado que esto es porque el acto de leer hace posible otros actos requeridos por la democracia: la reflexión, el análisis, etc. Pero esto también se aplica a cualquier sociedad democrática. Creo que el libro y la lectura se destacan dentro de la estrategia de redemocratización del país en específico porque Chile siempre se ha visto, y ha sido visto, como un país de poetas. La literatura es parte importantísima de la identidad nacional de este país, que cuenta con dos premios nobeles de literatura, incluyendo el primero en toda América Latina. Los chilenos siempre han apreciado la literatura de manera muy especial y creo que esto sí tiene que ver con el desarrollo de las editoriales cartoneras en el Chile actual.

Estas son mis hipótesis. Pero ustedes, creadores de libros de cartón, saben mejor que yo por qué hacen lo que hacen. Espero aprender de ustedes durante los próximos días de éste, el segundo encuentro de editoriales cartoneras.


Jane D. Griffin
Bentley University


(Texto con el que participó en la mesa inaugural del II Encuentro de #Editorialescartoneras en Biblioteca de Santiago)



           



















Presentación de Poemas errantes

Dentro de lo que fue el II Encuentro de #Editorialescartoneras realizado en la Biblioteca de Santiago, nosotros realizamos la presentación de nuestro 11vo título, Poemas errantes de Paz Crovetto en un marco familiar y de amigos. Compartirmos libros, literatura junto a las palabras de Felipe Valdivia, quien presentó a nuestra autora. Luego compartimos un vino de honor. Acá un registro de lo que fue. Mas fotos en nuestro facebook








viernes, 26 de septiembre de 2014

Comunicado de Prensa II Encuentro de #Editorialescartoneras

II Encuentro de Editoriales Cartoneras en la Biblioteca de Santiago Del 9 al 11 de octubre nuevamente las letras y el cartón se reúnen con todo en la Biblioteca de Santiago para este importante evento de fomento escritor y lector latinoamericano. Ponencias, charlas, talleres, lanzamientos y una feria de libros serán algunas de las actividades de este encuentro en torno al trabajo y promoción de las Editoriales Cartoneras en Chile y el extranjero. Un panorama familiar, gratuito, participativo y lleno de creatividad y pasión. Valorar la autogestión, el reciclaje, la edición independiente y la creatividad son las bases del fenómeno de las Editoriales Cartoneras, el cual tuvo su despertar en Argentina luego de la crisis económica de inicios del 2000, donde diversos autores tuvieron que tomar lápices, tijeras y cartón para poder publicar sus propias obras en tiempos difíciles, dando un mayor valor a los materiales que otros reciclaban para subsistir. Una tendencia que desde esa fecha ha cobrado fuerza y seguidores, tanto, que este 2014 la Biblioteca de Santiago tiene el honor de organizar su “II Encuentro de Editoriales Cartoneras”, luego de una exitosa primera versión en mayo del año pasado, esta vez con la presencia de más de 20 editoriales de este tipo. Así, desde el 9 al 11 de octubre (horarios y programa en www.bibliotecadesantiago.cl y en www.encuentroeditorialescartoneras.blogspot.com) exponentes de Chile, Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Perú, México, entre otros países dirán presente a esta cita literaria para mostrar sus respectivos trabajos y producciones editoriales. Iniciativas que cumplen un rol crítico y discursivo desde la creación, gestión y publicación de textos, donde el reciclaje, el diseño editorial y la democratización de contenidos y promoción literaria son los objetivos más relevantes. De esta forma, y con entrada liberada, el “II Encuentro de Editoriales Cartoneras” comenzará este jueves 9 de octubre desde las 18:00 hrs, con la exposición de libros y su inauguración a las 19:00 hrs. en la Terraza de Literatura de la biblioteca, ofreciendo su primera charla a las 19:30 hrs. con las presentaciones de las investigadoras Flavia Krauss (Brasil) y Jane Griffin (EE.UU). Para el viernes 11 destacan los Talleres de Creación Cartonera a cargo de la editorial Amaru Cartonera (12:00 hrs), de la Editorial Isidora Cartonera (16:00 hrs) y con las mesas “Editoriales Cartoneras Latinoamericanas” (17:00 hrs, con participantes de Brasil, Argentina, Colombia y El Salvador) y “Editores Cartoneros del Rimac” (19:15 hrs, con diversos exponentes de Lima, Perú). Finalmente el sábado 12 se realizará la mesa “Cartoneros en Chile, del reciclaje al objeto” (12:00 hrs), los Talleres de Creación Cartonera a cargo de la Editorial Vieja Sapa y Animita Cartonera (12:30 y 15:00 hrs, respectivamente) y desde las 14:00 hrs. la presentación de los libros “Inserte Título” (de Sergio Bravo Loyola, Editorial Isidora Cartonera) y “Poemas Errantes” (de Paz Crovetto, Editorial Olga Cartonera); para cerrar el encuentro en el Espacio Literario, Bar y Restaurant “El Chancho Seis” (Huérfanos 3025, a cuadras de la Biblioteca) con el lanzamiento del libro “Sustraietatik, desde las raíces. Antología de Poesía Vasca” de Olatz Sanchez. II Encuentro de Editoriales Cartoneras del 9 al 11 de octubre en la Biblioteca de Santiago. Avda. Matucana 151 (metro Quinta Normal, estacionamientos disponibles). Entrada Liberada. Programa en www.bibliotecadesantiago.cl y en el blog www.encuentroeditorialescartoneras.blogspot.com

lunes, 22 de septiembre de 2014

Manifiesto Cartonero

El cartón literario es la superación de una serie de antiguas dicotomías: Arte-artesanía, libro-fanzine, escritor profesional-escritor principiante, calle-biblioteca. La literatura cartonera es un rugido de antorchas en la noche del neoliberalismo. El cartón literario es el resultado de un movimiento mundial de base, de pletórica horizontalidad, que podríamos sintetizar bajo la fórmula: “Hágalo usted mismo”, o incluso, para mejor decir, podríamos subsumirlo bajo la consigna “lo hacemos nosotros mismos”. Porque la literatura cartonera es una empresa colectiva e igualitaria, en la que el afán de lucro se rinde ante la difusión creativa en red, una empresa comunitaria, en la que el editor o la editora también escriben, en la que los escritores y escritoras también editan, en la que no se persigue el best-seller, sino la expresión, la construcción, la mutación y la transformación, propias de todo acto artístico auténtico y autodefinido. El libro de cartón recorre las plazas y parques, es nómada infatigable, pero también, como aborrece los prejuicios, puede entrar a las bibliotecas, a las escuelas y a las universidades, puede combinar los supuestos opuestos, y rugir sus verdades, iluminar con su poesía, con su narrativa, con su infinito amor de metáfora a flor de piel, de ensueño goteando trémulo en las páginas crepitantes. La literatura cartonera llegó para quedarse y crecer. No es moda y no es hobby. Es un elemento más, entre otros tantos, para la construcción de un mundo mejor, menos desigual, menos estereotipado, menos opaco, menos morboso. El cartón literario es una zona de encuentros, de saberes compartidos, de enriquecimientos personales…es una excelente, una maravillosa excusa para volver a juntarnos, para seguir planeando y haciendo, travesuras, adorables locuras…la vida…para hacer y resemantizar la vida misma. Matías Cravero, Argentina, 2014

lunes, 8 de septiembre de 2014

“¡ESTA CANCIÓN ES PARA MI PAPÁ!”

Con estas palabras se refirió Gabriel Ocaranza a la obra de su padre, Raúl, de quien presentamos "Letras oleadas" el sábado pasado “¡ESTA CANCIÓN ES PARA MI PAPÁ!” Estamos en la época del reciclaje. Gente, animales, ciudades y cosas; ¡todo puede ser reciclado! Sin duda una gran época para vivir entre cartones y cartoneros y para atentar contra la plasticidad de la editorial. El reciclaje, además de esta afrenta contra lo nuevo, involucra el canto a la colección del poeta azul que aquí suda letras o llora el canto del cisne hecho pelícano en el Puerto de Valparaíso, que con el sudor de sus letras huele a albatros en Marsella. ¿Podremos reciclar estas ideas? Indudablemente no pero podemos hacerlas llegar como pedagogía o como mensaje embotellado y arrojado al avatar del mar. ¡Esta es la poesía de Raúl! ¡Un vuelo que recorres senos! ¡El descenso trollebuseado hacia los muslos de su musa! Ciertamente no es este un estruendo mudo; sino árboles, hojas saltos y luces que explican cómo el pescador se involucra con el mundo a través de la única realidad que se nos es permitida: El lenguaje y sus peces. La Poética implica que todo lo anteriormente dicho nos haga inferir que aquí hablo de un personaje y no de un poeta o personaje ilustre. Sin embargo, hablo aquí a través de estas palabras del tópico del padre y no del hijo. Para lo que queda de página podría enumerar la cartografía de versos que el poeta posee, pero la escritura me es restrictiva y no me lo permite, por lo que incito a la lectura de los versos del Capitán en los cuales el abordaje es propiedad del lector: El poeta ya ha hecho todo: Olear con su pluma el mar que al fondo de este libro se encuentra. El reciclaje implica que esta edición cartonera sea arrojada al mar y encontrada en otra costa, ¿no?

viernes, 1 de agosto de 2014

Sobre "Desde las cenizas" de Patricia Fénix por Raúl Olguín....

Ya el título evoca un ascenso desde una fogata interminable hasta la consumación en lo más oscuro de la noche. El manifiesto es una rabiosa declaración del yo plagado de contradicciones y oximorones, en una época de incertidumbre y crisis de las ideologías, donde la única certeza es el cultivo y afirmación de la individualidad. Tal como lo expresa en su poema Cuerda Floja. “Casi estable, casi cayéndome Casi sol Al medio, siempre al medio Esperando mi hora Caer o seguir Avanzar o morir Expectante, inmortal Contradictoria, anhelante Saber que no estoy ahí ni allá Cuerda floja, arma de doble filo Dolor del corte, dolor del destino Pertenecer y no pertenecer Al mundo Real o irreal Contradicciones eternas Nada es casual Blanco negro Y yo al medio… Soy una contradicción y eso contradice mi espíritu quiero volar, quiero soñar y se me corta el hilo la pregunta es…. ¿En cuál de los dos lados caeré? …tal vez me parta en dos …. …y quede al medio”. En el poema “surealismo” Paty nos habla el amor sublime encarnado tal vez en los primeros amores de la adolescencia, que son idealización pura de los más bellos sentimientos del ser humano, anclados con el paso de los años en el inconciente, al cual, como diría Jodorosky, le hablamos con metáforas y símbolos: “Nuestras horas son solo nuestras... aunque sea en las noches de imaginación, o en mi soberbia mental aunque sea un infarto de mis emociones y me duela el pecho cuando te me escapas aunque sea mi propia imaginación de amante perdida aunque sea el libro del final de mi vida aunque sean solo momentos de brillo y angustia la rueda de la fortuna todo puede inspirar no puedo contra mí misma y sea como sea en lo más profundo de mi alma siempre serás mi amante.... porque somos seres oníricos, porque el surrealismo avasalla nuestros sentimientos porque este amor es surrealismo puro”. En walking/waiting nos hace ver su necesidad del baile un sábado por la noche, rompiendo así con la rutina semanal, quebrando la tensión con lo “apolíneo” y dándole la bienvenida a lo “dionisiaco”: “Como el tiempo no pasa en vano... nada importa. Caminaré y caminaré , aunque sea con mi hombre imaginario, ese de los pies alados, ese del corazón infinito, ese que sabe volar, bajo la lluvia en un paraguas de encaje, donde moje mis sentimientos de vida... Mientras tanto camino sola, y descanso bajo un árbol del forestal, y medito y sueño. Viviendo en los dos polos... esperando resurrección, aun no me canso. Y en las noches de sábado mis pies pecaran con la música y bailarán incesantes en un mar de baldosas, de lujuria, de perdón, porque todo se perdona cuando se desea vivir”... En el poema “vampiro” nos revela su paso por el vampirismo pre-crepusculario, como una estética del culto a la nocturnidad y el nomadismo propio de la noche: “Escaparé de este vampiro, ya no me ha de morder jamás. Lo atravesaré con la daga de la indiferencia, de la razón y de su propia maldad. Ya no chuparás más mi sangre, aunque débil aún estoy, ya no dolerás mi alma, porque al cielo ahora voy. Ya no quiero contemplar más tu rostro divino torturador, escapare de tus garras y la cruz me hará honor. Nunca me someterás más frente a tu espejo, nunca aplicaras más la seducción, ahora mi alma vuela lejos, irá con el verdadero redentor. Mi fe me salvará de tu carne, de tus caricias inexistentes y de tu dulce hedor...Juro que ganaré esta batalla maldito vampiro opresor. Mis cadenas ya van cediendo, y cuando al fin escape un ruido atronador invadirá todo tu mundo, será algo ensordecedor, será tu propio aullido, tus lágrimas de temor, angustia por quedarte solo, angustia en desamor. Y buscarás en el espejo y yo ya no estaré ahí, y caerás al fin en cuenta que has perdido a tu amor... ....y será demasiado tarde”... En “cadáver” encontramos una cierta pasión necrofílica disfrazada de despecho: “Tienes mi cadáver entre tus manos, producto de la microcefalia de mi corazón, tan ciego, tan absurdo que no pudo ni quiso creer lo que los hombres me decían Y morí muchas noches en contra de tu difamación y dolieron las lágrimas de tantos gemidos emitidos. Estacas en mi corazón una y otra vez, pero siempre permanecía en tu silencio, cobijante, esperando el segundo preciso para poder tenerte entre mis ojos... Siempre unidos como el mar y las rocas, rugientemente unidos, las poesías entonces rondaban nuestros espacios, y cuando las tormentas arreciaron, sabíamos que pronto ya escamparía. Hoy la luz se ha detenido, se ha infartado con otros entes luminosos, hoy me dejaste ciega y te fuiste. Y parece que esta vez es para siempre.... “Desde las cenizas” representa los últimos estertores de fuegos consumidos, una transición entre la disforia adolescente y la madurez adulta. Poemas como “Muerte”, “Noche”, “Fénix”, Paty nos recuerda que escribimos para espantar, o acercar la muerte en su caso, hacerla más cotidiana, “invitarla a nuestra mesa” incorporarla a nuestro universo simbólico de referencias. La poesía de Paty nos anunciaba el nihilismo noventero, el desencanto con lo que no pudo ser y no fue. El reinado de las Tribus Urbanas como “góticos” y “darks”. Paty nos enseña que “todos los días existe una forma de resucitar” trasladando en sus poemas la intensidad el instante eterno, lo efímero de pasiones genuinas. Muchas gracias.